El papel del movimiento sanitario internacional en el desarrollo de la profesión de Dietista-Nutricionista en España

Eva María Trescastro-López

,Universidad de Alicante Grupo Balmis de Investigación en Salud Comunitaria e Historia de la Ciencia , Alicante , España



Abstract

Durante la Primera Guerra Mundial y la posguerra, el hambre y la desnutrición cobraron gran importancia y estos problemas atrajeron la atención de gobiernos y organismos internacionales. Entre 1920 y 1930 se fue configurando en el contexto internacional una nueva cultura de la nutrición y a partir de este momento la nutrición y la dietética se convirtieron en un tema a tratar y empezaron a perfilarse las políticas nacionales e internacionales en nutrición. Durante el período de entreguerras, la mayoría de los países crearon sus servicios de higiene de la alimentación y pusieron en marcha institutos nacionales de nutrición. En dichos escenarios asistenciales e investigadores se desarrollaron los primeros procesos de profesionalización de los Dietistas-Nutricionistas. Fue en el contexto del abordaje comunitario de los problemas nutricionales, cuando se perfiló la necesidad de contar con profesionales capacitados para aplicar los conocimientos de la nutrición. Este hecho favoreció su creación y lo hizo ligado al abordaje de la problemática de la malnutrición desde la perspectiva colectiva, sin olvidar sus inicios en el ámbito de la atención al paciente hospitalizado y la nutrición clínica. La nutrición logró su ruta de diferenciación profesional sobre todo en el contexto de la salud pública.



Abstract

During the first world war and the subsequent post-war period, hunger and malnutrition became such severe problems that Governments and international agencies were spurred into action. Between 1920 and 1930, a new culture of nutrition emerged in the global arena. Nutrition and dietetics began to receive careful consideration and national and international policies on nutrition started to take shape. During the interwar period, many countries created food hygiene services and launched national institutes of nutrition, and it was within these welfare and research scenarios that the first steps were taken towards professionalization of the role of dietitian and nutritionist, since the community approach taken to nutritional problems highlighted the need for trained professionals to apply knowledge of nutrition. This circumstance favored the creation of a professional role linked to a collective approach to the problem of malnutrition whilst maintaining its roots in the field of inpatient care and clinical nutrition. Nutrition attained its distinct professional identity above all in the context of public health.

2174-5145. 2015 Mar 0; 19
doi: 10.14306/renhyd.19.1.115

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Keywords: Nutricionistas, Dietistas, Historia, siglo XX, Profesiones sanitarias, España, Nutritionists, Dietitians, History, 20th Century, Health Occupations, Spain.

<p><a name="top"></a><font face="Verdana" size="2"><b>ART&Iacute;CULOS ESPECIALES</b></font></p> <p>&nbsp;</p> <p><font face="Verdana" size="4"><b>El papel del movimiento sanitario internacional en el desarrollo de la profesi&oacute;n de Dietista-Nutricionista en Espa&ntilde;a</b></font></p> <p><font face="Verdana" size="4"><b>The role of international health movement in the development of the Dietitian and Nutricionist profession in Spain</b></font></p> <p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p><font face="Verdana" size="2"><b>Eva Mar&iacute;a Trescastro-L&oacute;pez</b></font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Grupo Balmis de Investigaci&oacute;n en Salud Comunitaria e Historia de la Ciencia, Universidad de Alicante, Espa&ntilde;a. <br><a href="mailto:eva.trescastro@ua.es">eva.trescastro@ua.es</a></font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Este trabajo se ha desarrollado en el marco de los proyectos de investigaci&oacute;n: "La lucha contra la desnutrici&oacute;n en la Espa&ntilde;a contempor&aacute;nea y el contexto internacional (1874-1975)" (Ref.: HAR2009-13504-C02-01) Ministerio de Ciencia e Innovaci&oacute;n; Beca Predoctoral del Programa de Formaci&oacute;n de Profesorado Universitario (Ref.: FPU/AP2008-03309) Ministerio de Educaci&oacute;n; Programa Prometeo de la Generalitat Valenciana (Ref.: Prometeo/2009/122) y el proyecto "La sanidad internacional y la transferencia de conocimiento cient&iacute;fico en Europa 1900-1975". Per&iacute;odo: 2011-2013 (Ministerio espa&ntilde;ol de Econom&iacute;a y Competitividad HAR2011-23233).</font></p>
<p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <hr size="1"> <p><font face="Verdana" size="2"><b>RESUMEN</b></font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Durante la Primera Guerra Mundial y la posguerra, el hambre y la desnutrici&oacute;n cobraron gran importancia y estos problemas atrajeron la atenci&oacute;n de gobiernos y organismos internacionales. Entre 1920 y 1930 se fue configurando en el contexto internacional una nueva cultura de la nutrici&oacute;n y a partir de este momento la nutrici&oacute;n y la diet&eacute;tica se convirtieron en un tema a tratar y empezaron a perfilarse las pol&iacute;ticas nacionales e internacionales en nutrici&oacute;n. Durante el per&iacute;odo de entreguerras, la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses crearon sus servicios de higiene de la alimentaci&oacute;n y pusieron en marcha institutos nacionales de nutrici&oacute;n. En dichos escenarios asistenciales e investigadores se desarrollaron los primeros procesos de profesionalizaci&oacute;n de los Dietistas-Nutricionistas. Fue en el contexto del abordaje comunitario de los problemas nutricionales, cuando se perfil&oacute; la necesidad de contar con profesionales capacitados para aplicar los conocimientos de la nutrici&oacute;n. Este hecho favoreci&oacute; su creaci&oacute;n y lo hizo ligado al abordaje de la problem&aacute;tica de la malnutrici&oacute;n desde la perspectiva colectiva, sin olvidar sus inicios en el &aacute;mbito de la atenci&oacute;n al paciente hospitalizado y la nutrici&oacute;n cl&iacute;nica. La nutrici&oacute;n logr&oacute; su ruta de diferenciaci&oacute;n profesional sobre todo en el contexto de la salud p&uacute;blica.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2"><b>Palabras clave:</b> Nutricionistas; Dietistas; Historia, siglo XX; Profesiones sanitarias; Espa&ntilde;a.</font></p> <hr size="1"> <p><font face="Verdana" size="2"><b>ABSTRACT</b></font></p> <p><font face="Verdana" size="2">During the first world war and the subsequent post-war period, hunger and malnutrition became such severe problems that Governments and international agencies were spurred into action. Between 1920 and 1930, a new culture of nutrition emerged in the global arena. Nutrition and dietetics began to receive careful consideration and national and international policies on nutrition started to take shape. During the interwar period, many countries created food hygiene services and launched national institutes of nutrition, and it was within these welfare and research scenarios that the first steps were taken towards professionalization of the role of dietitian and nutritionist, since the community approach taken to nutritional problems highlighted the need for trained professionals to apply knowledge of nutrition. This circumstance favored the creation of a professional role linked to a collective approach to the problem of malnutrition whilst maintaining its roots in the field of inpatient care and clinical nutrition. Nutrition attained its distinct professional identity above all in the context of public health.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2"><b>Key words:</b> Nutritionists; Dietitians; History, 20th Century; Health Occupations; Spain.</font></p> <hr size="1"> <p>&nbsp;</p> <p><font face="Verdana" size="2"><b>Introducción</b></font></p>
<p><font face="Verdana" size="2">En Espa&ntilde;a, la profesi&oacute;n de Dietista-Nutricionista est&aacute; consolidando su posici&oacute;n en el mercado laboral y en particular en el Sistema Nacional de Salud<sup>1</sup>. Sin embargo, es importante tener en cuenta los antecedentes hist&oacute;ricos de una profesi&oacute;n para entender la realidad en la que se encuentra en el presente. Es por ello que se van a realizar algunas reflexiones sobre c&oacute;mo se dieron las circunstancias para que se configurara laprofesi&oacute;n de Dietista-Nutricionista, y m&aacute;s concretamente cu&aacute;l fue el papel que desempe&ntilde;aron los organismos internacionales de salud.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Aunque los problemas de alimentaci&oacute;n y nutrici&oacute;n ya estaban presentes en las conferencias internacionales y congresos de Higiene y Demograf&iacute;a del siglo XIX, fue en las primeras d&eacute;cadas del siglo XX cuando el problema de la alimentaci&oacute;n se incorpor&oacute; plenamente a la agenda de los organismos internacionales. Esto se debi&oacute; a diversas causas, entre ellas el desarrollo de la ciencia de la nutrici&oacute;n, lo cual permiti&oacute; visualizar la dimensi&oacute;n biol&oacute;gica y social del problema del hambre y la desnutrici&oacute;n<sup>2</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Desde un punto de vista hist&oacute;rico las pol&iacute;ticas de nutrici&oacute;n se fueron configurando como una respuesta a los problemas que hoy en d&iacute;a la FAO y la OMS definen como seguridad alimentaria, es decir como un instrumento para resolver las dificultades de acceso de la poblaci&oacute;n a una alimentaci&oacute;n suficiente, sana y equilibrada, sin olvidar que muchas veces esta poblaci&oacute;n se encuentra ya de por s&iacute; en una situaci&oacute;n que podr&iacute;amos definir como de desnutrici&oacute;n cr&oacute;nica, condicionada la mayor&iacute;a de las veces por el c&iacute;rculo vicioso de la miseria, pobreza y hambre<sup>3</sup>. Como se intentar&aacute; mostrar a continuaci&oacute;n, la evoluci&oacute;n de una actividad profesional como la de Dietista-Nutricionista, ha tenido un desarrollo paralelo al del propio concepto de seguridad alimentaria y ha jugado un papel fundamental para intentar conseguirla.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Con el nacimiento de los Estados modernos, y en particular durante la Ilustraci&oacute;n, el objetivo de asegurar un abastecimiento de las poblaciones se convirti&oacute; en una de las prioridades pol&iacute;ticas. La promoci&oacute;n del bienestar material de los s&uacute;bditos (en donde se inclu&iacute;a la alimentaci&oacute;n) aparec&iacute;a como una condici&oacute;n indispensable para el desarrollo y consolidaci&oacute;n del poder de los estados, tanto econ&oacute;mico como militar. El deficiente estado nutricional que presentaban las clases trabajadoras adquiri&oacute; en el siglo XVIII el car&aacute;cter de problema social y se convirti&oacute; en un freno para el desarrollo econ&oacute;mico<sup>4</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Con la llegada de la industrializaci&oacute;n se acentu&oacute; el problema social y econ&oacute;mico que comportaban los problemas nutricionales de la clase trabajadora y, a lo largo del siglo XIX, el problema de la alimentaci&oacute;n despert&oacute; el inter&eacute;s y la atenci&oacute;n de la comunidad internacional y se incorpor&oacute; a la agenda del movimiento sanitario. En los Congresos Internacionales de Higiene y Demograf&iacute;a, los problemas de salud asociados a las deficiencias que mostraba la alimentaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n se convirtieron en un tema habitual y la nutrici&oacute;n colectiva fue introducida como cuesti&oacute;n oficial en muchas de aquellas reuniones<sup>5</sup>.</font></p> <p>&nbsp;</p> <p><font face="Verdana" size="2"><b>La primera guerra mundial y el per&iacute;odo de entreguerras</b></font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Fue, sobre todo durante la Primera Guerra Mundial y durante la posguerra, cuando el hambre y la desnutrici&oacute;n cobraron mayor importancia y estos problemas atrajeron la atenci&oacute;n de los gobiernos y de los organismos internacionales. A los problemas alimentarios directos derivados de la contienda b&eacute;lica se sum&oacute; la crisis econ&oacute;mica que atravesaba Europa<sup>6,7</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">As&iacute;, el 10 de enero de 1920 se firm&oacute; el Pacto para la creaci&oacute;n de la Sociedad de Naciones. En el art&iacute;culo 23 de su Carta fundacional se postulaba que los estados miembros se deb&iacute;an esforzar en tomar medidas de orden internacional para prevenir y combatir las enfermedades. En aquellos momentos el principal problema de salud p&uacute;blica era intentar controlar las enfermedades de tipo infeccioso y para ello resultaba fundamental la mejora del estado nutricional de la poblaci&oacute;n, por lo que para conseguir un adecuado estado de salud de la poblaci&oacute;n era requisito indispensable proporcionar una alimentaci&oacute;n adecuada<sup>5</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Entre 1920 y 1930 se fue configurando en el contexto internacional una nueva cultura de la nutrici&oacute;n<sup>6,7</sup>. Los estudios realizados en la d&eacute;cada de 1920 indicaban que las clases populares no com&iacute;an lo suficiente para mantener su salud y poder trabajar normalmente<sup>8</sup>. A partir de entonces, el binomio alimentaci&oacute;n y salud se convirti&oacute; en una piedra angular de las pol&iacute;ticas de salud p&uacute;blica. Desde organismos como el Comit&eacute; de Higiene de la Sociedad de Naciones se pon&iacute;a en marcha un programa de higiene de la alimentaci&oacute;n, que deb&iacute;a ser aplicado a escala nacional por las escuelas nacionales de salud p&uacute;blica que se difundieron por Europa durante el primer tercio del siglo XX bajo el impulso de la Fundaci&oacute;n Rockefeller, y por los institutos nacionales de alimentaci&oacute;n<sup>5</sup>. Fue por tanto a partir de este momento cuando la nutrici&oacute;n y la diet&eacute;tica se convirtieron en un "<i>tema a tratar</i>" y cuando empezaron a perfilarse las pol&iacute;ticas nacionales e internacionales en nutrici&oacute;n.</font></p>
<p><font face="Verdana" size="2">El Comit&eacute; de Higiene de la Sociedad de Naciones, al mismo tiempo que creaba la Comisi&oacute;n Consultiva de Expertos sobre Nutrici&oacute;n, dise&ntilde;&oacute; una estrategia de cooperaci&oacute;n con la Oficina Internacional de Higiene P&uacute;blica, la Organizaci&oacute;n Internacional del Trabajo (OIT) y el Instituto Internacional de Agricultura, llegando a formalizar una Comisi&oacute;n Mixta de los cuatro organismos<sup>9</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Estudios como los que elaboraron J. Boyd Orr sobre los consumos alimentarios en funci&oacute;n de los gastos semanales dedicados a la alimentaci&oacute;n en Gran Breta&ntilde;a<sup>10</sup>, permitieron se&ntilde;alar que la ciencia de la alimentaci&oacute;n pod&iacute;a aportar los argumentos cient&iacute;ficos necesarios para la reivindicaci&oacute;n de un poder adquisitivo m&iacute;nimo. Esta afirmaci&oacute;n iba a resultar fundamental en el proceso de institucionalizaci&oacute;n de la nutrici&oacute;n como disciplina, ya que a trav&eacute;s de ella se pod&iacute;a exigir que el ser humano tuviera unos ingresos m&iacute;nimos que aseguraran su correcta alimentaci&oacute;n y supervivencia, al mismo tiempo que dichos ingresos le permitir&iacute;an salir de la pobreza<sup>11</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">A lo largo de los a&ntilde;os treinta y la d&eacute;cada de 1940 se celebraron a nivel mundial diversas reuniones y conferencias que ten&iacute;an como tema central cuestiones relacionadas con la alimentaci&oacute;n y la nutrici&oacute;n<sup>12</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Uno de los organismos internacionales que m&aacute;s promovi&oacute; este tipo de reuniones fue la Organizaci&oacute;n Panamericana de Salud (OPS)<sup>13</sup>. En mayo de 1929, en la reuni&oacute;n de su Consejo Directivo se aprob&oacute; un plan de actuaci&oacute;n que inclu&iacute;a actividades relacionadas con la alimentaci&oacute;n y la nutrici&oacute;n, consiguiendo que los gobiernos de las rep&uacute;blicas americanas se concienciaran de la importancia de una alimentaci&oacute;n adecuada para el ser humano. El Consejo recomend&oacute;, adem&aacute;s, que la OPS emprendiera las gestiones oportunas para fomentar el estudio de los h&aacute;bitos y recursos diet&eacute;ticos por parte de los gobiernos representados y as&iacute; difundir los conocimientos relacionados con una correcta alimentaci&oacute;n. La OPS incorporaba un nuevo y positivo esfuerzo a favor de la salud p&uacute;blica de todos los pa&iacute;ses americanos, otorgando a la alimentaci&oacute;n y la nutrici&oacute;n un papel fundamental<sup>14</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">De hecho, en la novena Conferencia Panamericana desarrollada en Buenos Aires en 1934, se resolvi&oacute; que las direcciones de sanidad de los pa&iacute;ses americanos deb&iacute;an organizar institutos y departamentos encargados de establecer la composici&oacute;n y el valor nutritivo de los alimentos propios de cada pa&iacute;s, y realizar el estudio estad&iacute;stico de la alimentaci&oacute;n de diversos grupos sociales y de los problemas de obtenci&oacute;n, elaboraci&oacute;n y distribuci&oacute;n de los alimentos, con el fin de establecer normas deseables de higiene alimentaria<sup>14</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">En la Tercera Conferencia Panamericana de directores Nacionales de Sanidad, celebrada en Washington en 1936, se hizo un reconocimiento de los pa&iacute;ses latinoamericanos que hab&iacute;an incorporado en distintos organismos e instituciones actividades de nutrici&oacute;n y alimentaci&oacute;n racional con fines sanitarios. La Conferencia recomend&oacute; a aquellos pa&iacute;ses que no hab&iacute;an iniciado esa clase de tareas hacerlo a la mayor brevedad; as&iacute; mismo inst&oacute; a que las pr&aacute;cticas de alimentaci&oacute;n de las colectividades formaran parte de las funciones sanitarias locales, siendo conveniente para este objetivo la formaci&oacute;n de un personal especializado en el &aacute;mbito de la nutrici&oacute;n. Tambi&eacute;n recomend&oacute; realizar una difusi&oacute;n conveniente del uso correcto de sustancias alimenticias bajo la orientaci&oacute;n cient&iacute;fica de un organismo competente y que se aplicaran los nuevos conocimientos surgidos sobre amino&aacute;cidos, sales minerales y vitaminas, con el fin de mejorar la alimentaci&oacute;n popular<sup>14</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Hay que subrayar, sin duda, la atenci&oacute;n que prest&oacute; durante el per&iacute;odo de entreguerras la OPS al problema de la nutrici&oacute;n y la alimentaci&oacute;n en su aspecto preventivo, en respuesta a las demandas y exigencias planteadas en las conferencias sanitarias panamericanas y en otros foros internacionales<sup>14</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Desde el &aacute;mbito de la Sociedad de Naciones y su Comit&eacute; de Higiene, tambi&eacute;n se impuls&oacute; la celebraci&oacute;n en la d&eacute;cada de 1930 de conferencias de expertos para discutir problemas relacionados con la nutrici&oacute;n. En junio de 1935, la 19<sup>a</sup> sesi&oacute;n de la OIT votaba un&aacute;nimemente una resoluci&oacute;n que reconoc&iacute;a que la nutrici&oacute;n era esencial para el bienestar de los trabajadores, y denunciaba la existencia de gran cantidad de personas insuficientemente alimentadas en muchos pa&iacute;ses<sup>7,15</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">A ra&iacute;z de dichos acuerdos tuvo lugar en Londres un congreso internacional sobre "las bases fisiol&oacute;gicas de la nutrici&oacute;n". Las actas de esa reuni&oacute;n inclu&iacute;an un informe que resum&iacute;a el estado de nutrici&oacute;n en varios pa&iacute;ses con estad&iacute;sticas de producci&oacute;n y consumo, as&iacute; como el precio de los alimentos. Se reconoc&iacute;a la existencia de un problema alimentario tanto en &aacute;reas industriales como agr&iacute;colas de Europa. El objetivo cient&iacute;fico principal era proponer un patr&oacute;n de dieta &oacute;ptima. Al mismo tiempo, los problemas de nutrici&oacute;n que presentaba el mundo rural europeo adquirieron gran relevancia en el contexto internacional. Aunque en cada &aacute;rea geogr&aacute;fica de Europa exist&iacute;an caracter&iacute;sticas especiales en los h&aacute;bitos de los campesinos, las encuestas realizadas presentaban similitudes. La principal caracter&iacute;stica era la monoton&iacute;a, puesto que en el hogar del campesino medio se utilizaba solamente un n&uacute;mero limitado de alimentos. Una dieta m&aacute;s variada resultaba menos peligrosa pues evitaba la carencia de uno o m&aacute;s elementos esenciales, particularmente minerales y vitaminas<sup>8,15</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">La preocupaci&oacute;n por las enfermedades carenciales y la malnutrici&oacute;n, sobre todo en las &aacute;reas rurales, era importante; pero al mismo tiempo se denunciaba que no hab&iacute;a bastantes encuestas ni informes que aportasen datos fiables sobre si la ingesta de vitaminas y minerales cubr&iacute;a las necesidades fisiol&oacute;gicas, aunque la escasez de una o m&aacute;s vitaminas explicaba los s&iacute;ntomas de enfermedades carenciales detectadas con frecuencia en las poblaciones rurales de muchas partes de Europa<sup>8,16</sup>.</font></p>
<p><font face="Verdana" size="2">Al hilo de aquellas denuncias, en muchos pa&iacute;ses se pusieron en marcha diversas iniciativas<sup>17</sup>. En el caso espa&ntilde;ol, la encuesta que llev&oacute; a cabo el Departamento de Higiene de los Alimentos de la Escuela Nacional de Sanidad de Madrid, en 1934, pon&iacute;a de manifiesto que en varias regiones espa&ntilde;olas se presentaban casos de querato-conjuntivitis y queratomalacia, especialmente, de xeroftalmia, xerosis y hemeralop&iacute;a, que eran signos de una carencia grave y muy completa de vitamina A. Junto a las alteraciones de car&aacute;cter oftalmol&oacute;gico, las investigaciones tambi&eacute;n mostraban alteraciones de car&aacute;cter dentario en la infancia que eran consecuencia de un d&eacute;ficit general de vitaminas, especialmente de vitamina D (antirraqu&iacute;tica) y tambi&eacute;n de vitamina C (antiescorb&uacute;tica), al mismo tiempo que revelaban la existencia del raquitismo<sup>18</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Los resultados de todas aquellas investigaciones ven&iacute;an a reforzar muchas de las deficiencias cualitativas y cuantitativas que mostraba, en t&eacute;rminos de alimentaci&oacute;n y nutrici&oacute;n, la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola. Su alimentaci&oacute;n media no resultaba satisfactoria. La poblaci&oacute;n presentaba variados y frecuentes trastornos que estaban ligados a una alimentaci&oacute;n inadecuada<sup>16</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Para poder afrontar todas aquellas deficiencias y otros problemas relacionados con la alimentaci&oacute;n y la nutrici&oacute;n de la poblaci&oacute;n espa&ntilde;ola, desde la Escuela Nacional de Sanidad se reclam&oacute; la creaci&oacute;n de un Instituto de Higiene de la Alimentaci&oacute;n. Desgraciadamente, la guerra civil fren&oacute; aquel incipiente proceso de institucionalizaci&oacute;n de la disciplina en nuestro pa&iacute;s y hubo que esperar varias d&eacute;cadas para que se retomase<sup>18,19</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Sin embargo, fue durante el per&iacute;odo de entreguerras cuando la mayor&iacute;a de los pa&iacute;ses crearon sus servicios de higiene de la alimentaci&oacute;n y pusieron en marcha sus institutos nacionales de nutrici&oacute;n<sup>20</sup>. En dichos escenarios asistenciales e investigadores se desarrollaron los primeros procesos de profesionalizaci&oacute;n de los Dietistas-Nutricionistas.</font></p> <p>&nbsp;</p> <p><font face="Verdana" size="2"><b>La segunda guerra mundial y la creaci&oacute;n de los organismos internacionales</b></font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Volviendo al contexto internacional, los intentos por mantener la paz y el orden social fracasaron y en 1939 estall&oacute; la Segunda Guerra Mundial, per&iacute;odo durante el cual la desnutrici&oacute;n, la subalimentaci&oacute;n y la miseria que acompa&ntilde;aban a amplios sectores de la poblaci&oacute;n hac&iacute;an temer el estallido de importantes epidemias<sup>5</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">En este escenario y para buscar una soluci&oacute;n al problema alimentario se cre&oacute; una Organizaci&oacute;n Internacional con el nombre de FAO (Organizaci&oacute;n de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentaci&oacute;n)<sup>21</sup>, cuyos objetivos eran: elevar el nivel de nutrici&oacute;n y las condiciones de vida de las poblaciones sometidas a su respectiva jurisdicci&oacute;n; mejorar el rendimiento de la producci&oacute;n y la eficacia del reparto de todos los productos alimenticios y agr&iacute;colas; mejorar las condiciones de vida de la poblaci&oacute;n rural y contribuir as&iacute; a la expansi&oacute;n de la econom&iacute;a mundial y liberar del hambre a la humanidad<sup>3</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">En 1946, se fund&oacute; el Instituto de Nutrici&oacute;n de Centro Am&eacute;rica y Panam&aacute; (INCAP), dependiente de la OPS, con la ayuda financiera de la Fundaci&oacute;n Kellogg. Su objetivo era estudiar los problemas de nutrici&oacute;n de la zona, buscar las soluciones adecuadas y ayudar a los gobiernos en la aplicaci&oacute;n pr&aacute;ctica de las mismas<sup>22.</sup></font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Llevaba ya la FAO tres a&ntilde;os de funcionamiento, cuando el 7 de abril de 1948 se cre&oacute; la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud, el organismo de las Naciones Unidas especializado en salud. Sus objetivos eran mucho m&aacute;s amplios que los que se hab&iacute;an planteado los organismos internacionales anteriores. Tal y como establec&iacute;a en su constituci&oacute;n, el objetivo de la OMS era que todos los pueblos pudieran gozar del grado m&aacute;ximo de salud<sup>23</sup>.</font></p>
<p><font face="Verdana" size="2">En muchos pa&iacute;ses eran visibles las consecuencias de una nutrici&oacute;n inadecuada como causa de muchas enfermedades y de sus elevadas cifras de mortalidad infantil. Adem&aacute;s representaba un freno para el adecuado desarrollo de ni&ntilde;os escolares y adolescentes, y explicaba la salud precaria y la escasa productividad en muchos adultos. No bastaba con aumentar las raciones, era preciso equilibrar mejor las dietas. Se impon&iacute;a la necesidad de modificar h&aacute;bitos y de facilitar a los administradores sanitarios, los educadores y las autoridades en general, la adquisici&oacute;n de los conocimientos pr&aacute;cticos imprescindibles en materia de nutrici&oacute;n y diet&eacute;tica<sup>22</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Los observadores de la Comisi&oacute;n Interina de la OMS que asistieron a la segunda conferencia anual de la FAO propusieron la creaci&oacute;n de un comit&eacute; mixto sobre nutrici&oacute;n encargado de asesorar a la FAO y a la OMS. As&iacute; empez&oacute; una colaboraci&oacute;n excepcionalmente estrecha entre ambos organismos mediante un comit&eacute; mixto de expertos<sup>24</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">El primer Comit&eacute; Conjunto de Expertos FAO-OMS que se celebr&oacute; en Ginebra en 1949 afirm&oacute; que, mientras en la FAO el &eacute;nfasis se ten&iacute;a que poner sobre la nutrici&oacute;n en relaci&oacute;n con la producci&oacute;n, distribuci&oacute;n y consumo de alimentos, en la OMS dicho &eacute;nfasis ten&iacute;a que recaer sobre la nutrici&oacute;n en relaci&oacute;n con el mantenimiento de la salud y la prevenci&oacute;n de enfermedades. Desde la consideraci&oacute;n plena de la nutrici&oacute;n y la alimentaci&oacute;n como factores condicionantes del estado de salud de las poblaciones, la pol&iacute;tica de actuaci&oacute;n de la OMS se caracterizaba porque llevaban a cabo estrategias de prevenci&oacute;n espec&iacute;fica de los problemas nutricionales, para ser desarrolladas, sobre todo en los servicios locales de salud<sup>24</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">La OMS denunciaba, en la d&eacute;cada de 1950, que el tratamiento y la prevenci&oacute;n de las enfermedades de la nutrici&oacute;n, particularmente las de los ni&ntilde;os, era a menudo inadecuado por insuficiencia de la formaci&oacute;n profesional que la mayor&iacute;a de los m&eacute;dicos y las enfermeras recib&iacute;an en la materia<sup>22</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Al mismo tiempo, se insist&iacute;a que para realizar una intervenci&oacute;n y mejorar la alimentaci&oacute;n de la poblaci&oacute;n continuaban necesitando m&aacute;s encuestas y estudios que permitiesen descubrir cu&aacute;les eran las deficiencias y poder as&iacute; corregirlas. Despu&eacute;s de formular en su reuni&oacute;n de 1949 algunas recomendaciones al respecto, el Comit&eacute; Mixto FAO-OMS de Expertos en Nutrici&oacute;n examin&oacute; la cuesti&oacute;n con mayor detenimiento y en 1951 prepar&oacute; una Gu&iacute;a del nutricionista para determinar los estados de nutrici&oacute;n<sup>22</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">Como se ha apuntado con anterioridad, fue el trabajo llevado a cabo por los institutos de nutrici&oacute;n lo que permiti&oacute; la formaci&oacute;n de Dietistas-Nutricionistas a trav&eacute;s de escuelas de diet&eacute;tica y nutrici&oacute;n.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">En sus inicios la nutrici&oacute;n y la diet&eacute;tica se contemplaban como una rama sujeta a la medicina y uno de los componentes de la terap&eacute;utica en el tratamiento de las enfermedades. Pero fue sobre todo en el contexto del abordaje comunitario de los problemas nutricionales, que como se ha visto tuvo su mayor desarrollo en el per&iacute;odo de entreguerras, cuando se perfil&oacute; la necesidad de profesionales "capacitados" para aplicar los conocimientos de la ciencia de la nutrici&oacute;n<sup>14</sup>.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">La mejora del estado nutricional de la poblaci&oacute;n se consolid&oacute; como uno de los componentes fundamentales de los programas de salud p&uacute;blica, pero era evidente que no exist&iacute;a suficiente personal especializado. Al mismo tiempo que se consolidaba la profesionalizaci&oacute;n de los Dietistas-Nutricionistas, se recomendaba la incorporaci&oacute;n de los contenidos de nutrici&oacute;n a los programas formativos de ciencias de la salud, reforzando de &eacute;sta forma la condici&oacute;n de profesionales de las ciencias de la salud que cabe otorgar a estos profesionales<sup>25</sup>.</font></p> <p>&nbsp;</p> <p><font face="Verdana" size="2"><b>Conclusiones</b></font></p>
<p><font face="Verdana" size="2">Por profesionalizaci&oacute;n se entiende el proceso por el cual una ocupaci&oacute;n adquiere una funcionalidad importante para el orden social, en la medida en que involucra una din&aacute;mica de especializaci&oacute;n de saberes y habilidades. En este caso, fue la necesidad de contar con Dietistas-Nutricionistas lo que favoreci&oacute; su creaci&oacute;n. &Eacute;sta no surgi&oacute; del quehacer tradicional con laatenci&oacute;n de lasenfermedades individuales, como hab&iacute;a ocurrido con otras ciencias de la salud como la enfermer&iacute;a, sino que lo hizo ligada al abordaje de la problem&aacute;tica de la malnutrici&oacute;n desde la perspectiva colectiva o poblacional, sin olvidar sus inicios en el &aacute;mbito de la atenci&oacute;n al paciente hospitalizado y la nutrici&oacute;n cl&iacute;nica. La nutrici&oacute;n logr&oacute; su propia ruta de diferenciaci&oacute;n profesional sobre todo en el contexto de la salud p&uacute;blica.</font></p> <p><font face="Verdana" size="2">En Espa&ntilde;a, la profesi&oacute;n de Dietista-Nutricionista se ha empezado a consolidar en las &uacute;ltimas d&eacute;cadas. Este tard&iacute;o proceso de institucionalizaci&oacute;n est&aacute; encontrando problemas a la hora de concretar los espacios laborales y de intervenci&oacute;n, al haber ocupado otros profesionales y en ocasiones, "otros actores no tan profesionales", las funciones que habitualmente corresponden a Dietistas-Nutricionistas. En el momento de configurar su propio estatus profesional, parece oportuno recordar la historia que se ha intentado resumir en este art&iacute;culo y se hagan servir los argumentos que ofrece para abordar los retos que tienen planteados los Dietistas-Nutricionistas como colectivo. Como profesionales de las ciencias de la salud tienen mucho que decir en el presente y en el futuro y deben trabajar para conseguir su pleno reconocimiento profesional.</font></p> <p>&nbsp;</p> <p><font face="Verdana" size="2"><b>Agradecimientos</b></font></p> <p><font face="Verdana" size="2">La autora quiere agradecer a Josep Bernabeu-Mestre su ayuda, comentarios y sugerencias.</font></p> <p>&nbsp;</p> <p><font face="Verdana" size="2"><b>Conflicto de intereses</b></font></p> <p><font face="Verdana" size="2">No existen conflictos de intereses por parte de la autora del presente trabajo.</font></p> <p>&nbsp;</p> <p><font face="Verdana" size="2"><b>Bibliografía</b></font></p>
<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">1. Russolillo G, Baladia E, Mo&ntilde;ino M, Colomer M, Garc&iacute;a, M, Basulto, J., et al. Incorporaci&oacute;n del dietista-nutricionista en el Sistema Nacional de Salud (SNS): Declaraci&oacute;n de Postura de la Asociaci&oacute;n Espa&ntilde;ola de Dietistas-Nutricionistas (AEDN). Act Diet. 2009; 13(2): 62-9. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178910&pid=S2174-5145201500110000700001&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">2. Bernabeu-Mestre J, Trescastro EM. (2012). &Eacute;tica, Econom&iacute;a y Demograf&iacute;a en los inicios de las pol&iacute;ticas internaciones de nutrici&oacute;n (1920-1960). En: Alemany M, editor. La calamidad del hambre. Lima-Bogot&aacute;: Palestra Editores S.A.C; 2012. p. 73-102. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178912&pid=S2174-5145201500110000700002&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">3. Bengoa JM. Hambre cuando hay pan para todos. Caracas: Fundaci&oacute;n Cavendes; 2000. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178914&pid=S2174-5145201500110000700003&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">4. Del Panta L, Livi Bacci M. El debate sobre el aumento de la poblaci&oacute;n: mercantilismo y maltusianismo. En: Del Panta, L, Livi Bacci M, editores. La cuesti&oacute;n demogr&aacute;fica. Barcelona: Oikos Tau (Colecci&oacute;n el Mundo Contempor&aacute;neo - Serie Econom&iacute;a e Historia 29); 1990. p. 12-5. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178916&pid=S2174-5145201500110000700004&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">5. Barona JL, Bernabeu-Mestre J. La salud y el Estado. El movimiento sanitario internacional y la administraci&oacute;n espa&ntilde;ola (1951-1945). Valencia: Universidad de Valencia; 2008. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178918&pid=S2174-5145201500110000700005&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>
<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">6. Barona JL. From Hunger to Malnutrition. The political Economy of Scientific Knowledge in Europe, 1918-1960. Brussels: Peter Lang; 2012. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178920&pid=S2174-5145201500110000700006&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">7. Barona JL. La medicalizaci&oacute;n del hambre. Econom&iacute;a pol&iacute;tica de la alimentaci&oacute;n en Europa, 1918-1960. Barcelona: Icaria Editorial; 2014. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178922&pid=S2174-5145201500110000700007&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">8. Barona JL. Rural Life and the Problem of Nutrition. Technical Approaches by the Nutrition Committee of the League of Nations. En: Andersen A, Gronlie T, Ryymin T, editors. Science, Culture, and Politics. European Perspectives on Medicine, Sickness and Health. Bergen: Stein Rokkan Centre for Social Studies; 2006. p. 201-13. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178924&pid=S2174-5145201500110000700008&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">9. Boudreau F, Kruse HD. Malnutrition - A Challenge and an Opportunity. Am J Public Health Nations Health. 1939; 29(5): 427-33. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178926&pid=S2174-5145201500110000700009&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">10. Boyd J. Food health and income. London: Macmillan; 1936. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178928&pid=S2174-5145201500110000700010&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>
<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">11. C&eacute;p&egrave;de M, Gounelle H. El hambre. Barcelona: Oikos-Tau, colecci&oacute;n "que sais-je?"; 1970. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178930&pid=S2174-5145201500110000700011&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">12. Bernabeu-Mestre J, Trescastro E. Los problemas de nutrici&oacute;n en Am&eacute;rica Latina: la perspectiva de las Conferencias Iberoamericanas (1948-1956). En: Porras MI, Guti&eacute;rrez B, Ayarzag&uuml;ena M, De las Heras J, editores. Transmisi&oacute;n del conocimiento m&eacute;dico e internacionalizaci&oacute;n de las pr&aacute;cticas sanitarias: una reflexi&oacute;n hist&oacute;rica. Ciudad Real: Universidad de Castilla la Mancha; 2011. p. 195-9. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178932&pid=S2174-5145201500110000700012&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">13. Oficina Sanitaria Panamericana. Informe de la Tercera Conferencia sobre los Problemas de Nutrici&oacute;n en la Am&eacute;rica Latina. Caracas (Venezuela): Oficina Sanitaria Panamericana, Oficina Regional de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud; 1953. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178934&pid=S2174-5145201500110000700013&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">14. Chac&oacute;n OA, Ruiz DG. Historia de la formaci&oacute;n del nutricionista dietista en Colombia. Los primeros cinco programas, 1952-1971. Bogot&aacute; (Colombia): Editora Guadalupe Ltda; 2007. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178936&pid=S2174-5145201500110000700014&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">15. Barona JL. The Problem of Nutrition. Experimental Science, Public Health and Economy in Europe 1914-1945. Brussels: Peter Lang; 2010. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178938&pid=S2174-5145201500110000700015&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>
<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">16. Bernabeu-Mestre J, Esplugues JX, Galiana ME, Moncho J. Nutrici&oacute;n y salud p&uacute;blica en Espa&ntilde;a, 1900-1936. En: Bernabeu-Mestre J, Barona JL, editores. Nutrici&oacute;n, Salud y Sociedad. Espa&ntilde;a y Europa en los siglos XIX y XX. Val&egrave;ncia: Seminari d'Estudis sobre la Ci&egrave;ncia, Universitat de Val&egrave;ncia; 2011. p. 209-45. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178940&pid=S2174-5145201500110000700016&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">17. Hern&aacute;ndez JS, Bernabeu-Mestre J. Antecedentes hist&oacute;ricos de la actividad diet&eacute;tica en Espa&ntilde;a: los trabajos del Laboratorio de Higiene de la Alimentaci&oacute;n de la Escuela Nacional de Sanidad (1932-1936). Act Diet. 2010; 14(1): 32-8. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178942&pid=S2174-5145201500110000700017&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">18. Bernabeu-Mestre J, Esplugues JX, Galiana ME. Antecedentes hist&oacute;ricos de la nutrici&oacute;n comunitaria en Espa&ntilde;a: los trabajos de la Escuela Nacional de Sanidad, 1930-1936. Rev Esp Salud P&uacute;blica. 2007; 81(5): 451-9. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178944&pid=S2174-5145201500110000700018&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">19. Bernabeu-Mestre J, Galiana ME, Trescastro E, Castell&oacute; I. Contexto hist&oacute;rico de la transici&oacute;n nutricional en Espa&ntilde;a. En: Bernabeu-Mestre J, Barona JL, editores. Nutrici&oacute;n, Salud y Sociedad. Espa&ntilde;a y Europa en los siglos XIX y XX. Val&egrave;ncia: Seminari d'Estudis sobre la Ci&egrave;ncia, Universitat de Val&egrave;ncia; 2011. p. 185-208. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178946&pid=S2174-5145201500110000700019&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">20. Barona JL. Los organismos internacionales y la fisiolog&iacute;a de la nutrici&oacute;n durante los a&ntilde;os 1930. En: Bernabeu-Mestre J, Barona JL, editores. Nutrici&oacute;n, Salud y Sociedad. Espa&ntilde;a y Europa en los siglos XIX y XX. Val&egrave;ncia: Seminari d'Estudis sobre la Ci&egrave;ncia, Universitat de Val&egrave;ncia; 2011. p. 133-84. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178948&pid=S2174-5145201500110000700020&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>
<!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">21. Romeo J. Problemas de alimentaci&oacute;n mundial. Rev Sanid Hig Publica. 1948; 635-40. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178950&pid=S2174-5145201500110000700021&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">22. Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud. Nutrici&oacute;n. En: Los diez primeros a&ntilde;os de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud. Ginebra: Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud; 1958. p. 309-23. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178952&pid=S2174-5145201500110000700022&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">23. Bernabeu-Mestre J. El exilio cient&iacute;fico republicano espa&ntilde;ol y los inicios de la Organizaci&oacute;n Mundial de la Salud (1946-1956). En: Barona JL, editor. El exilio cient&iacute;fico republicano. Valencia: Publicacions de la Universitat de Val&egrave;ncia; 2010. p. 217-32. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178954&pid=S2174-5145201500110000700023&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">24. Barona JL. Joint FAO/WHO Nutrition Committee. En: Barona JL, editor. From Hunger to Malnutrition. The political Economy of Scientific Knowledge in Europe, 1918-1960. Brussels: Peter Lang; 2012. p. 263-94. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178956&pid=S2174-5145201500110000700024&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p> <!-- ref --><p><font face="Verdana" size="2">25. Ley 44/2003, de 21 de noviembre, de Ordenaci&oacute;n de las Profesiones Sanitarias (2003). Bolet&iacute;n Oficial del Estado n&uacute;m. 280, del 22-11-2003. Obtenido el 1 de octubre de 2012 de <a href="http://www.boe.es/boe/dias/2003/11/22/pdfs/A41442-41458.pdf" target="_blank">www.boe.es/boe/dias/2003/11/22/pdfs/A41442-41458.pdf</a>. &nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;[&#160;<a href="javascript:void(0);" onclick="javascript: window.open('/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=4178958&pid=S2174-5145201500110000700025&lng=','','width=640,height=500,resizable=yes,scrollbars=1,menubar=yes,');">Links</a>&#160;]<!-- end-ref --></font></p>
<p>&nbsp;</p> <p>&nbsp;</p> <p><font face="Verdana" size="2">Recibido el 18 de julio de 2014. <br>Aceptado el 3 de noviembre de 2014.</font></p>
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